domingo, 27 de marzo de 2016

Una chica libre

Este blog tuvo el objetivo de ayudarme a descargarme, así como si fuera un método ''psicológico'' tal vez. Hace un año, luché con una gran depresión. Me había llenado de complejos, inseguridades y responsabilidades, que no supe realizar o respetar. Estaba a punto de repetir el año, y mis padres me presionaban porque no podía ser así de perfecta como querían, además de que en ese entonces yo parecía tener la culpa de todo, no por parte de mi madre, sino por la parte paterna. Y mi relación con mi pareja de ese entonces, había tocado fondo, con un tercero que quiso involucrarse conmigo. Desde ese entonces la confianza no era mucha, y yo lo sabía, él me lo dijo. Pero al final, el era el único que me amaba, y en el que podía confiar. Mi problema más grande, es que JAMÁS me libraba de los problemas, estaba muy cansada y estresada de tener cosas pendientes. Tanto con el colegio, como emocionalmente.
A medida que avanzaba la relación, el dolor era persistente, ya que todos sus amigos y míos me echaban la culpa de que el se ponga tan celoso y controlador, pero había algo que nadie sabía, algo que me costó mucho decirlo. Y a pesar de que yo creía que me decía todo con él, ese algo lo estaba guardando en lo más profundo de mi conciencia, y no me dejaba amarlo como quería, de hecho lo alejaba más. Pero ya vamos a llegar a eso pronto.
Mientras tanto, tenía un complejo mucho más grande dentro mío, a medida que las clases proseguían, yo me preocupaba demasiado por como me sentía respecto a mi rendimiento escolar, y a mi rendimiento intelectual más que nada. Por alguna razón, me sentía muy inservible, inútil e incapaz de lograr aprobar materias. El primer trimestre fue regular, y los otros solo empeoraron. Los boletines jamás los mostraba, y creo que mis papás se daban cuenta pero no me decían nada.
Mientras tanto, ya me estaba dando por vencida en esto del colegio, con todo lo que soñé llegar a la universidad, por primera vez en 11 años, me sentía totalmente incapaz de realizar una tarea. Había algo que me estaba afectando muchísimo y no sabía qué.
Por otro lado en mi casa, las cosas no iban bien, mi abuela estaba muy mal de salud, mi papá y yo teníamos cada vez más peleas y mi mamá estaba todo el día trabajando. Mi problema más grande siempre fue mi papá. Llegué a pelearme con el e irme en medio de la noche hasta la casa de mi abuela, caminando y llorando. (mamá no estaba)
Unos meses más tarde, exploté y le pedí un tiempo a mi novio, quien se lo tomó muy mal, realmente nunca supe porque lo hacía, solo sabía que necesitaba alejarme un poco de él, y sus celos extremos. Pero no significaba que alejarme de él me iba a hacer bien, sólo empeoré.
Conocí a una persona que realmente, la utilicé para pasar el rato, para no sentirme sola, así como estaba realmente, SOLA.
Unos días más tardes murió mi abuela, me afectó porque fue una persona que vivió toda la vida conmigo, y la quise a pesar de nuestras muchas diferencias. Mi ,en ese entonces, ex, vino y me acompañó, lo necesitaba en serio en ese momento.
Mientras tanto, comenzó a desatarse por completo mi depresión, siempre estuvo contenida, y siempre la negué interiormente, pero ya no podía más, y cuando todo no podía ir peor, comenzaron a llegar los insultos y juicios de amigos de mi ex, y mis propios amigos, porque como dije anteriormente, él siempre dio a ver su tristeza, mientras yo siempre sufrí en silencio, y sola, es una manía que tengo de batallar las cosas solas, por vergüenza, o por miedo al ''que dirán'', no sé. Jamás me gustaba que la gente tenga que saber mis errores, porque no me gusta que me los remarquen todo el tiempo, cosa que mis amigos hacían con frecuencia, logrando que no les cuente más nada.
Empecé a mentir, a faltar al colegio y quedarme encerrada días en mi habitación, me agarraban ataques de ansiedad hasta el punto de no poder comer, llorar todas las noches, y a auto lesionarme.
Nunca había pensando en mi vida, que iba a llegar a marcarme los brazos enteros.
Luego de un tiempo no muy largo, terminé muy mal con la persona con la que me había involucrado, y un mes después volví con mi pareja anterior, quien había entendido todo lo que tenía y sentía. Decidió acompañarme, pero aún no me sentía segura con él, algo había aún.
Cuando decidí estar mejor en el colegio, ya era un poco tarde porque había faltado mucho y mi rendimiento había empeorado, porque no había ido a ninguna clase y no sabía que es lo que estábamos viendo.
Que halla querido mejorar, no significa que mi depresión había desaparecido, aún estaba luchando contra ella. Mi preceptora, que también es psicóloga, decidió hablar conmigo al respecto, ya que mi mamá le había contado porque había visto mis brazos.
Ese día, estaba en su cabina, ella sentada al lado mío, y me dijo ''Habla, decidme como te sentís''. Entonces comencé a contar sobre lo inútil que me sentía, de lo mucho que me importaba lo que los demás digan (que por cierto, era uno de mis complejos más grandes). Luego de un tiempo hablando, ella me detuvo y me preguntó si mi papá me decía lo muy inútil que era de pequeña, y entonces supe, lo supe al final, me sentía como abierta a tantas cosas, me sentía mejor aunque no podía creerlo, estaba dispuesta a mejorar entonces.
Salí de ahí, feliz, aunque no podía creerlo... recordé siempre esas palabras que Lili me dijo, ''la mente tiene muchas puertas cerradas que no dejan ver que es lo que a uno le pasa, entonces lo que yo hago es ir buscando con una linterna en la oscuridad esas puertas para abrirlas''.
Realmente le agradezco mucho a esa mujer por ayudarme tanto, cuando yo no sabía ni que hacer conmigo, si no hubiera sido por ella ahora no estaría escribiendo esto.
Igualmente hablar con ella no significaba que todo había terminado, pero por fin me sentía capaz de poder salir de esto.
Tomé al toro por los cuernos, y entonces comencé a subir las materias que podía, y logré subir más de la mitad. Y al llegar diciembre, me volví a separar con mi novio, pero esta vez era para darle una oportunidad de crecer a él como persona, porque sentía que conmigo el se estancaba, además de que aun no sabía porque no podía ser cariñosa con él, ni expresar nada.
Lloré muchísimo, llegué a emborracharme mucho también, pero no me interesaba la verdad, conocí gente nueva, salía, pero al final siempre volvía a él. Cuando le decidí hablar después de un mes, el se había metido con una persona horrible, una nena en medio de un mundo de responsabilidades que ni siquiera se esforzaba en cumplir, y buscaba que él se las resuelva. Me repudié tanto por eso, me sentí tan culpable de haberlo metido con una persona peor que yo. Y era porque buscaba olvidarse de mí a toda costa, que deje de doler.
Volvimos a vernos, a emborracharnos, a reír, y volvimos a enamorarnos como la primera vez, en realidad, despertamos ese amor que reprimimos durante tanto tiempo, por primera vez.
Luego de que febrero comenzara, volvimos a estar juntos, y entonces comenzó una etapa maravillosa en la que por fin había descubierto que me alejaba de él, y lo hablamos, pudimos resolverlo, pudimos construir sobre lo derrumbado, y entonces salí de esa depresión.
Hoy en día puedo decir, que a pesar de que halla algunos días tristes, suelo casi no tenerlos, mi vida es muchísimo más feliz y llena de oportunidades, y no problemas.
Hoy en día puedo decir que mi vida es otra, hoy realmente tengo ganas de seguir estudiando, recibirme, y hacer el profesorado de biología que tanto añoro. Estar con mi amor, y vivir juntos, ser profesora, y los más importante, SER FELIZ.
Y creo que al fin, lo estoy siendo. Ya no me importa lo que digan NADIE. Y todo ese odio, rencor y tristeza que sentía se convirtió en anécdota y ahora estoy en otro momento de mi vida.
Maduré mucho con esta experiencia, y puedo decir que este blog ya cumplió su objetivo, fue hermoso saber que ya soy otra persona, y que soy feliz.
Y como siempre digo: Después de la lluvia, SIEMPRE sale el Sol.

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